
"La pelea está lejos de haber terminado" Ése fue el comentario de la gobernadora de Arizona, Jan Brewer, sobre el bloqueo judicial a parte de la nueva y controvertida ley migratoria de ese estado de USA. Si bien para algunos el que la jueza federal Susan Bolton congelara los aspectos más polémicos de la controversial ley ha sido anticipado como una victoria, lo cierto es que la batalla legal generada por la ley migratoria más dura de los Estados Unidos apenas comienza...
Tras el fallo, la jueza paró unos aspectos pero dio luz verde a otros, dejando grandes dudas respecto a cómo será la realidad de los migrantes ilegales en el estado de Arizona, por lo pronto, a partir de este jueves 29 de julio de 2010
Pero vayamos poniéndonos en contexto... La controvertida SB 1070 (como se le conoce técnicaMENTE) entró en vigor pero sin su aspecto más polémico: el que requería a la policía revisar la condición migratoria de personas "sospechosas" y detenidas por alguna otra razón. Hasta ahora, eso estaba reservado a los agentes migratorios federales, aunque con excepciones.
La jueza también suspendió la exigencia a los inmigrantes de llevar consigo la documentación que acredita el estatus de residentes legales y detuvo el punto que declara delictivo que un inmigrante en situación irregular solicite empleo en espacios públicos, como suelen hacer albañiles o jardineros en estacionamientos de grandes tiendas; pero estas disposiciones quedan en suspenso hasta que los tribunales federales se pronuncien sobre su constitucionalidad. Por lo que la batalla legal promete ser larga...
Por su parte, la gobernadora Brewer calificó el fallo de la jueza como sólo "una piedra en el camino" y anunció que "pronto presentará una rápida apelación" ante la Corte de Apelaciones del Noveno Circuito de Estados Unidos, instancia que tiene su sede en San Francisco, California, y que podría desdecir a la jueza Bolton y permitir la entrada en vigor de la ley en su totalidad, o escuchar a las partes que se personen antes de fallar sobre el recurso.
Además, con sus recursos, el gobierno estatal puede llegar, en última instancia, a la Corte Suprema. Si se da ese extremo, el resultado sería una costosa y larga contienda jurídica que terminarían pagando los contribuyentes de Arizona, y que podría derivar en un cambio de actitud para aquellos que piensan que la SB 1070 es errónea...
Respecto a qué partes de la ley superaron el filtro de la jueza, destaca la disposición que considera ilegal que los conductores estadounidenses recojan a trabajadores ilegales y los suban a sus vehículos si impiden el tráfico motorizado. Además, a partir de ahora, sí adquiere la categoría de delito alentar a un inmigrante ilegal a ir a vivir a Arizona y el hecho de transportarlo o darle refugio irá contra ley.
Otro de los personajes que han figurado por su permanente influencia respecto a la aplicación de esta ley desde su promulgación en abril del presente año es el (para algunos nefasto) alguacil Joe Arpaio, famoso por su dureza con los migrantes, quien asegura que seguirá con sus redadas y para quien "nada ha cambiado".
Arpaio asegura que no le afecta la paralización del punto que obligaba a los policías a comprobar la condición migratoria de todos los detenidos y anunció que "Si la persona está acá de forma ilegal, la entregaremos a las autoridades de Inmigración y Aduanas".
Para los especialistas el tema de fondo, al final de cuentas, sigue siendo la política, por lo que se prevé en un escenario alterno que una respuesta factible de las autoridades de Arizona es optar por modificar la ley para, tal vez, introducir una "rebaja" con una redacción que atienda a las observaciones de la jueza Bolton. De hecho, los legisladores estatales ya alteraron la redacción inicial del proyecto cuando fue tachado de racista.
Los especialistas señalan que, conforme se acerquen las elecciones legislativas del mes de noviembre, y pese a que el debate ya está bastante caldeado, la temperatura irá creciendo todavía más, ya que la inmigración se perfila como el tema estrella de los próximos comicios electorales estadounidenses donde una reciente encuesta del instituto Gallup, citada por la agencia de noticias Reuters, registra una caída de la popularidad de Obama entre los hispanos desde el 60% hasta un 52%.
Por otro lado, los republicanos podrían rentabilizar y movilizar alos sectores más conservadores del país, que ven con desconfianza el fenómeno migratorio. Además, la ley de Arizona cuenta con una popularidad de alrededor del 60% entre los estadounidenses.
Pero eso está aún lejano frente a la proximidad cotidiana que sopesa en las organizaciones, gobiernos y personas que apoyan la abolición de la ley... Hoy por hoy, la jueza suspendió las partes de la ley que invadían competencias federales y las que complican el día a día de los migrantes legales. Pero también basó su decisión en la defensa de los migrantes con residencia legal, ya que "hay una sustancial posibilidad de que los oficiales arresten erróneaMENTE a extranjeros residentes legales a quienes su libertad podría ser interferida mientras se hacen las comprobaciones de su estatus migratorio”

