La organización independiente "Reporteros sin Fronteras" (RSF), con sede en París, acusó de cobardía, impotencia y apatía a los gobiernos occidentales y a organismos internacionales, en cuanto a la defensa de la libertad de prensa se refiere…
En su informe anual, la organizadción aseguró que "La cobardía de algunos Estados occidentales y grandes instituciones internacionales perjudica a la libertad de expresión", señalando que la Unión Europea ha sido "suave" con regímenes dictatoriales y "tiranos que no parpadean ante las amenazas de sanciones"; afirmando a su vez que el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas capituló ante las presiones de países como Irán y Uzbekistán.
El informe también plantea preocupación por la seguridad de los periodistas en varias partes del mundo, como Sri Lanka, los territorios palestinos, y Somalia. Según la organización, los periodistas del mundo árabe encuentran numerosos peligros en el desempeño de su trabajo.
En Irak, 56 profesionales de los medios perdieron la vida en 2007, y la violencia ha hecho huir a la mayoría de los reporteros extranjeros. Mientras que en los territorios palestinos los periodistas sufren el conflicto entre los partidarios de Fatal y los de Hamas, desde que esta última organización tomó el control de la franja de Gaza, "puso en peligro a los colaboradores de medios afiliados a Fatah, y en general a todos cuantos criticaban a Hamas y sus líderes".
A esa violencia entre palestinos, "hay que añadir los disparos del ejército israelí, que hirió a un unos quince periodistas mientras cubrían operaciones militares", dijo RSF.
La organización subraya que en Europa Central y los Balcanes son frecuentes las amenazas de muerte y las intimidaciones, y que en el antiguo espacio soviético, el autoritarismo del poder aplasta con todo su peso a la prensa libre. Y en Turquía, el regreso a la violencia política con el asesinato del periodista turco de origen armenio, Hrant Dink, marcó mucho los ánimos.
Reporteros Sin fronteras calificó el momento que se vive en Latinoamérica, como una era de división, donde "los medios de comunicación son a la vez vector e instrumento de una peligrosa polarización". El ejemplo más claro, dijo el organismo, es el de Venezuela, donde existe una "guerra mediática" entre el presidente Hugo Chávez y la oposición.
El informe retoma el caso de Radio Caracas Televisión, cuando el gobierno venezolano no le renovó su licencia de operación. Para RSF, éste "ratificó la práctica toma del control total del espacio audiovisual nacional por un Jefe de Estado, cuya comunicación es permanente y compulsiva".
La organización cuestiona si la situación venezolana podría replicarse "como una mancha de aceite" en países como Bolivia y Ecuador. En esos países, señala el informe, sus respectivos procesos constitucionales también han generado una "fuerte polarización en los que la prensa es protagonista".
En el caso de Colombia, RSF calificó a los paramilitares y a la guerrilla de las FARC, de "predadores de los medios de comunicación". Para ilustrar las dificultades del ejercicio periodístico, el organismo recuerda que seis periodistas colombianos tuvieron que abandonar el país por amenazas de muerte en 2007.
El documento señala que en el continente el año pasado fueron asesinados siete periodistas por ejercer su profesión, frente a 16 asesinatos ocurridos en 2006. El país "más letal" de la región fue México, con dos asesinatos y tres desapariciones de periodistas, y explica que "la muerte acecha a los periodistas en los países más expuestos al narcotráfico".
Sobre Cuba, la organización recuerda que los 20 periodistas encarcelados en "la primavera negra" de 2003, siguen cumpliendo condenas de 14 y 27 años de cárcel, y que otros tres han sido enviados a prisión desde que Raúl Castro reemplazó en el cargo a su hermano Fidel.















