Los científicos de IBM anunciaron el invento de un nuevo tipo de memoria informática que podría expandir la capacidad de almacenamiento de datos hasta 100 veces más que los dispositivos actuales.
A decir de sus creadores, "racetrack", como se le denomina a esta nueva memoria, permitiría que los reproductores de música guarden medio millón de canciones, o que dispositivos de video tengan muchas horas de películas y operen durante varias semanas con una sola carga de batería.
Los investigadores del laboratorio de IBM en Almadén, California, publicaron los resultados de su investigación en la revista Science, pero advirtieron que tomará unos ocho años poder comercializar la memoria racetrack. "Spintronics aprovecha el movimiento de un electrón en lugar de únicaMENTE utilizar su carga eléctrica. Si logramos aprovechar ese movimiento creemos que podremos fabricar dispositivos electrónicos que pueden operar con temperaturas más bajas, con más velocidad y hacer cosas que nunca antes hemos podido lograr", señaló el técnico de IBM, Kevin Roche.
ActualMENTE la mayoría de las computadoras personales utilizan memorias "flash" o discos duros para almacenar datos y cada uno de esos dispositivos tiene ventajas y desventajas. Los discos duros son baratos, pero sus componentes suelen dañarse debido a su fragilidad. Además son lentos porque les toma unos cuantos milisegundos para encontrar y captar datos; La memoria flash por su parte es más confiable y los datos pueden ser leídos con mayor rapidez. Lo malo es que tiene una vida útil limitada y es costosa en comparación con los discos duros.
La investigación encabezada por el científico Stuart Parkin podría hacer obsoletos a los discos duros y las memorias flash. "Hemos demostrado el funcionamiento de la física y los materiales que respaldan a la memoria racetrack", señaló Parkin. "Ahora será posible fabricar una memoria racetrack, algo que todavía no hemos hecho"
Racetrack almacena datos en segmentos conocidos como paredes de dominio, entre regiones magnéticas en nanocables. Las paredes de dominios se pueden leer a través de un mecanismo que aprovecha los campos magnéticos débiles generados por la rotación de los electrones. La diminuta cantidad de electricidad que se requiere para explotar esos campos le permite a esa memoria generar mucho menos calor que los dispositivos actuales.
