Mientras la vida transcurre con su habitual ajetreo en nuestro pobrecito planeta, los científicos aseguran que cientos de agujeros negros podrían estar vagando invisibleMENTE a través de nuestra galaxia, listos para devorar planetas y estrellas…
Si bien este podría ser un buen comienzo para cualquier novela de Ciencia Ficción, la realidad es que esta información fue dada a conocer en un encuentro científico este mes en el estado norteamericano de Texas
En este encuentro, los investigadores gabachos aceptaron que la situación plantea poco peligro a la Tierra, aunque advierten, los futuros viajeros del espacio tendrán que ser muy cuidadosos en sus desplazamientos.
Los agujeros negros son lugares en el espacio en los cuales la gravedad se ha hecho tan poderosa que ni siquiera la luz puede escapar a su fuerza de atracción. Con este conocimiento, un equipo de astrónomos de la Universidad Vanderbilt, Tennessee, utilizó supercomputadoras para simular lo que sucede cuando chocan diferentes tipos de agujeros negros. ¿El resultado? una especie de agujero negro rebelde.
Los especialistas en el papel de los agujeros negros "supermasivos" y evolución de las galaxias aseguran que hay centenares de agujeros desplazándose por nuestra Vía Láctea a velocidades de hasta 4000 kilómetros por segundo, por lo que cualquier planeta, estrella o, incluso, sistema solar que se atraviese a su paso podría ser literalMENTE tragado por esos agujeros negros rebeldes. No obstante, los científicos están convencidos de que nuestro planeta corre poco o ningún riesgo, pues las zonas en las que los agujeros negros representan una amenaza grave son de apenas unos cientos de kilómetros de extensión.
El estudio en si plantea una teoría muy controvertida, pues hay muy poca investigación real basada en observación astronómica que sustente sus postulados. Sin embargo, los investigadores del equipo confían en encontrar un método que les permita detectar esos agujeros negros cimarrones. De esa manera, los viajeros interestelares de un futuro distante podrán evitarlos al desplazarse tal y como sucede en la mayoría de las películas del género fantástico…
















