A pesar de lo que piensen algunos padres tradicionalistas, los tatuajes podrían ser en el futuro algo más que una tendencia cultural o de la moda en el mundo…
Como lo leen mis estimados pintarrajeados: Un equipo de científicos alemanes afirma que la práctica de andarse dibujando el cuerpo a punta de pinchazos bien podría tener un importante valor médico ya que, a decir de los especialistas del Centro Alemán de Investigación de Cáncer los tatuajes podrían ser una forma mucho más efectiva de vacunar a la gente, ya que con éstos se puede provocar en el organismo una mejor respuesta inmunológica que con las vacunas intramusculares.
A decir de los científicos, la vacuna de tatuajes sería además una forma menos costosa de llevar inoculaciones a los países más pobres del mundo.
La investigación, claro, fue llevada a cabo con ratones, utilizando una proteína del virus de papiloma humano (el VPH que causa cáncer de cuello uterino) para el modelo de la vacuna de tatuaje, y compararon su efectividad con la de una inyección intramuscular común.
Los resultados mostraron que tres dosis de una vacuna de tatuaje produjeron 16 veces más anticuerpos que tres inyecciones intramusculares. Con otra ventaja: Esta vacuna no es intramuscular sino se coloca debajo de la piel utilizando una máquina de tatuaje eléctrica, como la de cualquier tatuador semiprofesional.
Pero… ¿Porqué con el proceso de tatuajes? me parece que piensan.
Pues bien. Lo que hace el proceso de tatuado es generar una reacción inflamatoria pequeña que “llama” a células del sistema inmune y hace que la producción de la respuesta inmune sea mucho más rápida y eficiente. Además de que mediante el tatuaje también cubre una parte más amplia de la piel que una inyección normal, por lo que los antígenos de la vacuna pueden llegar a más células.
Este enfoque de tatuaje quizás no sea del agrado de toda la gente, pues es probable que sea doloroso. Pero los científicos afirman que están trabajando en el desarrollo de una máquina menos… invasiva.
Por el momento se esta trabajando en el desarrollo de un aparato más especializado que la máquina de tatuajes tradicional, con el fin de que el dispositivo logre poner el antígeno con menos pulsaciones o con agujas más delgadas que pudieran penetrar la piel más fácilMENTE y sin tantos piquetes.
Más ambiciosaMENTE, el objetivo es poder llevar este dispositivo a países en desarrollo donde actualMENTE es muy difícil hacer llegar, por ejemplo, vacunas congeladas para las inmunizaciones.
Además, la vacuna sería menos costosa porque la proteína no se produciría en un sistema In Vitro, sino se produce directaMENTE por el mismo organismo que recibe el antígeno.
Los científicos esperan poder desarrollar, por ejemplo, una versión de vacuna de tatuaje contra cáncer de cuello uterino y, aunque la versión intramuscular de esta vacuna ya está disponible en los países desarrollados, hasta ahora sigue siendo muy costosa para el mundo en desarrollo…
















