En medio del torbellino político y económico que atraviesa la nación más fuerte del mundo, George W. Bush aseguró que, pese a los riesgos actuales, las bases de la economía de su país son sólidas y el panorama a largo plazo fuerte…
Así lo recalcó al firmar el informe preparado por el Consejo de Asesores Económicos de la Casa Blanca, en medio de la creciente preocupación registrada en sectores independientes que temen que el país enfrenta una recesión.
"El informe establece que, a largo plazo, nuestra economía es estructuralMENTE sólida, aunque estemos enfrentados a incertidumbres a corto plazo", declaró el mandatario en rueda de prensa.
Según el parte oficial, para 2008 USA tendrá un crecimiento del 2,7%, a pesar de la caída del mercado de viviendas tras la crisis hipotecaria y la contracción de la oferta de crédito, lo que representa la misma cifra registrada durante el año anterior.
El informe señala que "dada la estructura fuerte de la economía, la libre movilidad de la fuerza laboral, los impuestos relativaMENTE bajos, un mercado de capitales bien equilibrado y la apertura al comercio, se mantienen positivas las perspectivas de crecimiento en los próximos años". No obstante, advierte el estudio, esos problemas pueden llegar a afectar el crecimiento.
La semana pasada, ambas cámaras del Congreso, dominadas por los demócratas, aprobaron el paquete de estímulo por un total de $167.000 millones de dólares presentado por Bush. El plan, que incluye una serie de descuentos impositivos, está destinado a impulsar la economía y, en consecuencia, evitar la recesión.
Por su parte, la Reserva Federal de USA ha recortado hasta ahora su tasa básica de interés hasta 3%, para ayudar en el empuje económico. Además, al igual que otros bancos centrales Occidentales, ha inyectado miles de millones de dólares en los mercados de dinero para aumentar la liquidez y hacer que fluya el crédito.
Según el informe, "la mayoría de las previsiones de los mercados sugiere un ritmo más lento en el primer semestre del año, seguido por un fortalecimiento del crecimiento en el segundo semestre".
El estudio, que algunos analistas consideran demasiado optimista, predice que el crecimiento anual de la economía estadounidense se acelerará hasta el 3% en 2009. Mientras que cifras estadísticas publicadas en enero muestran que el crecimiento económico de ese país cayó marcadaMENTE en el último trimestre de 2007, a medida que se sintió el efecto de la contracción en la oferta de crédito.
De octubre a diciembre, informó el departamento de Comercio, la tasa de crecimiento anual se ubicó en apenas el 0,6%. Sin embargo, en el trimestre previo, de julio a septiembre, la economía estadounidense venía creciendo a un tasa anual del 5,9%.
La desaceleración fue consecuencia de un bajón en el sector de la construcción, a medida que los precios de las viviendas se vieron afectados por la crisis de las hipotecas de alto riesgo. La triste realidad es que la actividad en esa área cayó en 16,9%, su mayor descenso en 25 años.
